Bloomberg Línea — Las empresas de América Latina repartieron unos US$10.500 millones en dividendos entre enero y marzo pasado, un aumento del 15% en comparación con el primer trimestre de 2025, de acuerdo a un reporte de Janus Henderson.
“Gran parte de esta actividad se concentró en Brasil, que se destacó como el actor más importante de la región”, según el informe Global Dividend and Buyback Index, publicado por Janus.
El analista financiero Gregorio Gandini dijo a Bloomberg Línea que el crecimiento de los dividendos en América Latina refleja que la región ha atravesado un ciclo diferente al de otras economías.
“Aunque el entorno global ha estado marcado por la incertidumbre geopolítica, la inflación y tasas de interés elevadas, varios mercados latinoamericanos se han beneficiado de un ciclo favorable en los precios de las materias primas, especialmente del petróleo y el cobre, lo que ha fortalecido las utilidades corporativas”, anotó Gandini.
Al mismo tiempo, dijo que el entorno de tasas altas ha llevado a las empresas a ser más estratégicas en la gestión de su deuda y en la asignación de capital, priorizando la solidez financiera y la generación de caja. “A esto se suma la apreciación de algunas monedas de la región, que redujo presiones sobre los balances de las compañías con pasivos en dólares y les otorgó un mayor margen para remunerar a sus accionistas mediante el pago de dividendos”.
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Brasil figura como el país con el mejor desempeño al repartir un estimado de US$6.300 millones en dividendos durante el primer trimestre de 2026.
Según el informe, el crecimiento subyacente de los dividendos en Brasil fue de 9,6% en el primer trimestre de 2026, por encima del promedio del índice, mientras que el avance nominal fue similar, de 9,3%.
Entre las empresas que más dividendos distribuyeron en Brasil estuvo la minera Vale SA (VALE).
Vale
La empresa elevó su dividendo por acción desde un total combinado de R$2,66 en el primer trimestre de 2025 hasta R$3,58 en el mismo periodo de 2026, en parte gracias al pago de un dividendo extraordinario.
En Brasil, el dividendo tiene una lógica estructural relacionada con bancos, energía, utilities y minería, que concentran una parte importante de las utilidades y suelen devolver capital cuando el balance lo permite.
El sector minero también impulsó el reparto de dividendos en México, donde las empresas distribuyeron aproximadamente US$1.400 millones, lo que representó un crecimiento subyacente de 36,4%.
El crecimiento nominal fue de 64,9%, impulsado principalmente por las variaciones en el tipo de cambio.
Uno de los mayores distribuidores de dividendos en el país fue Grupo México SAB (GMEXICOB), que aumentó su dividendo por acción de MXN$1,1 en el primer trimestre de 2025 a MXN$1,5 en el mismo período de 2026.
Grupo Mexico
En México, el avance se explica por compañías específicas con alta generación de caja y exposición a sectores que se beneficiaron del ciclo industrial y de materias primas, especialmente minería.
“La diferencia es que Brasil funciona como el ancla regional por la profundidad de mercado y el número de grandes emisores, y México aporta dinamismo porque algunas empresas elevaron los pagos desde una base comparativamente menor”, dijo a Bloomberg Línea Emanoelle Santos, analista de mercados de la app de inversiones XTB.
En ambos casos, dice que el dividendo aparece como “una forma de disciplinar” el capital en un entorno en el que los inversionistas están premiando la caja visible y no solo el crecimiento.
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En Chile, el reparto de dividendos se estimó en US$2.000 millones, consolidándose como el tercer mercado más importante de la región durante el período analizado, aunque el crecimiento subyacente fue de apenas un 1,5%.
Sólo dos empresas chilenas incluidas en el índice realizaron pagos de dividendos durante ese período.
Entre tanto, en Perú los dividendos ascendieron a un estimado de US$800 millones en el primer trimestre de 2026, una cifra que refleja en parte la limitada representación de empresas peruanas dentro del índice.
De hecho, el monto distribuido en ese período fue impulsado exclusivamente por Southern Copper Corporation (SCCO).
De acuerdo con Santos, la ausencia de Colombia y Argentina entre los principales mercados podría reflejar que su peso, calendario y contexto fueron menos favorables dentro de la muestra.
En Colombia, el mercado es más pequeño y está muy influido por Ecopetrol (ECOPETL), bancos, energía e infraestructura.
“Si los pagos relevantes caen fuera del primer trimestre o llegan con menor magnitud, el país pierde visibilidad en un ranking regional dominado por Brasil, México y Chile”, anotó.
A diferencia de los dividendos, la actividad de recompra de acciones mantuvo un menor dinamismo en la región.
Las empresas latinoamericanas ejecutaron recompras por aproximadamente US$1.100 millones, un nivel que los autores del informe consideran inferior al esperado en relación con el tamaño de los mercados de la región.
Brasil también fue el país con el mayor volumen de recompras de acciones en la región, con adquisiciones estimadas en US$600 millones.
Dinámica de pago de dividendos en la región

“América Latina no está pagando más dividendos porque toda la región esté entrando en una fase homogénea de crecimiento, sino porque los sectores con mayor generación de caja tuvieron un trimestre favorable”, dijo Santos, analista de mercados de la app de inversiones XTB. “El alza de 15% refleja una región muy concentrada en pocos mercados y en compañías grandes, con fuerte peso de bancos, energía, minería y materiales”.
En su opinión, eso hace que el dividendo latinoamericano sea atractivo para inversionistas que buscan retorno de caja, pero también más cíclico que en economías donde el pago proviene de sectores defensivos o tecnológicos maduros.
En visión de Santos, la sostenibilidad de los resultados dependerá de si las empresas pueden mantener utilidades altas sin sacrificar inversión, porque si los precios de metales y petróleo se mantienen firmes y los bancos preservan márgenes, los pagos pueden seguir elevados.
Sin embargo, si cae el ciclo de commodities o aumenta la necesidad de capex, el crecimiento de dividendos debería moderarse.
El rol de la minería

Según Santos, el papel de la minería muestra que el dividendo latinoamericano sigue estrechamente vinculado al ciclo de las materias primas.
Cuando el cobre, el mineral de hierro, el litio o el petróleo acompañan, las empresas de recursos naturales generan caja rápidamente y pueden aumentar los pagos ordinarios o extraordinarios.
Eso favorece a mercados como Brasil, Chile, México y Perú, pero también introduce volatilidad.
A diferencia de un dividendo defensivo, el minero depende de los precios internacionales, los costos, el tipo de cambio, los permisos, la producción y las decisiones de inversión.
“Por eso no conviene extrapolar el crecimiento del primer trimestre como una tendencia lineal para todo 2026, porque la región puede seguir siendo atractiva por yield, pero este tiene una beta alta a commodities”, indicó Santos. “América Latina paga buenos dividendos cuando el ciclo externo ayuda, solamente que el desafío es sostenerlos cuando los precios de las materias primas se normalizan”.
Resultados globales
Los autores del reporte indican que el primer trimestre mostró una divergencia global entre los dividendos y las recompras de acciones.
“Los pagos de dividendos se aceleraron, respaldados por la solidez de las utilidades corporativas, mientras que las recompras de acciones se moderaron en un contexto de tasas de interés más altas durante más tiempo, incertidumbre comercial y riesgo geopolítico”, señaló Janus en un comunicado.
Según el informe de Janus, los dividendos globales ascendieron a US$424.500 millones durante el primer trimestre de 2026, un 10,1% más que en el mismo período del año anterior.
El crecimiento de los dividendos fue generalizado, con aumentos significativos en Norteamérica, Europa, Japón y el Reino Unido, a pesar de un entorno macroeconómico marcado por la incertidumbre.
Explica que durante el primer trimestre las recompras globales alcanzaron US$425.700 millones, ligeramente por encima del monto distribuido en dividendos, aunque cayeron 3,1% frente al mismo periodo del año anterior.
Janus dice que esto sugiere que las compañías están siendo más selectivas en su estrategia de retorno de capital.
El informe da cuenta de que Norteamérica mantuvo su liderazgo en la remuneración a los accionistas.
Las empresas de Estados Unidos aportaron US$183.500 millones en dividendos y recompraron acciones por US$266.700 millones, consolidándose como el mayor mercado del mundo tanto en dividendos como en recompras.
De acuerdo al documento, el crecimiento de los dividendos en EE.UU. fue generalizado entre sectores, con un papel destacado de las compañías de tecnología, servicios financieros y energía.
Por su parte, Europa, excluyendo al Reino Unido, distribuyó US$67.400 millones en dividendos durante el primer trimestre, un 35,5% más que un año antes, impulsada por los efectos del tipo de cambio y por factores de calendario.
Suiza fue el mayor pagador del continente, con US$27.300 millones, seguida por Dinamarca, con US$9.400 millones.
Janus Henderson prevé que los dividendos globales crecerán un 8,3% en 2026, mientras que las recompras de acciones disminuirán un 1,1%.
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