Un informe que indicaba que el presidente Donald Trump quería dar más tiempo a la diplomacia con Irán antes de reanudar los ataques también influyó positivamente en el ánimo de Wall Street.
Muchos operadores esperan que el Tesoro modifique las directrices en su declaración de política trimestral, que desde hace más de dos años ha establecido planes estables para la emisión de pagarés y bonos.
La semana estará marcada por las decisiones de política monetaria de Brasil y México, además de los datos de inflación y actividad de Chile. En EE.UU. se conocerán cifras del mercado laboral y resultados de grandes tecnológicas.
Los riesgos para el dólar “son mucho más complejos y bidireccionales de lo que el mercado ha reflejado en las últimas semanas”, afirmó George Saravelos, director global de estrategia de divisas del banco.