Crisis del Gobierno Petro: ¿Cómo puede afectar la aprobación de sus reformas?

El presidente se quedó sin dos de sus alfiles, Laura Sarabia y Armando Benedetti. La oposición ha intentado aprovechar la revolución interior, pero ¿Podrá tumbar los proyectos bandera?

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Bogotá — Al Gobierno de Gustavo Petro se le habían presentado algunos traspiés durante los primeros meses de administración. Ministros inconformes que fueron removidos de sus cargos e indicadores económicos no tan favorables habían sido sus inconvenientes, pero la semana pasada estalló una crisis que le quitó al presidente dos de sus alfiles y dejó, además, ver grietas al interior de su equipo.

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Petro ha sido históricamente un crítico de las interceptaciones ilegales. Fue víctima de estas durante el Gobierno de Álvaro Uribe, pero a raíz de la denuncia de Marelbys Meza, niñero del hijo de la jefa de Despacho, Laura Sarabia, se conocieron las “chuzadas” de las que ella fue víctima y terminó por escalar lo que era un simple robo de dinero a un tema con repercusiones en la conformación del equipo asesor del presidente.

Las chuzadas

Meza, quien trabajaba para Sarabia, denunció abuso del poder de la funcionaria tras ser sometida a la prueba del polígrafo en un sótano frente a Casa de Nariño. Posteriormente, se supo que hubo cruce de mensajes entre la jefa de Despacho y el embajador en Venezuela, Armando Benedetti relacionados con las conversaciones de la niñera y los medios de comunicación.

Los intercambios de mensajes entre Sarabia y Benedetti desembocaron en mutuas acusaciones de chantaje y juego sucio en torno al manejo de las denuncias que había realizado Meza.

Esto abrió la puerta para que surgieran nuevas denuncias. La revista Cambio habló de interceptaciones ilegales a Meza con la excusa de estar siguiendo la pista de “La cocinera” y “la madrina”, supuestas integrantes de la estructura criminal de alias “Siopas”, un delincuente del Clan del Golfo.

De inmediato opositores al Gobierno han cuestionado las “chuzadas” y han creado un ambiente de cuestionamientos al Gobierno en torno a si las escuchas a Meza destapan interceptaciones ilegales a opositores políticos y periodistas que no son del agrado del Gobierno.

Petro sacrificó fichas clave

El escándalo de las “chuzadas” en la era Petro nació con una denuncia por robo de US$7.000 y ya va en que Sarabia, quien fue reconocida como el poder en la sombra, y Benedetti, un guerrero destacado durante la campaña presidencial, fueran retirados del Gobierno.

Sarabia era un personaje desconocido en el mundo político hasta el inicio del Gobierno Petro. Fue quien designó el presidente como su mano derecha, tanto así, que durante la posesión del nuevo Gobierno fue ella quien se encargó de que la espada de Bolívar llegara a la Plaza de Bolívar como lo ordenó el primer mandatario.

Desde entonces ha sido protagonista en la sombra. Se habló de ella cuando comenzaron las críticas de Alejandro Gaviria a la Reforma a la Salud, y se dijo que ella incluso le sugirió retirarse del Ministerio cuando se ventilaron sus inconformidades con el proyecto.

Petro tampoco ha ocultado que Sarabia ha sido su persona de confianza y que en ella ha depositado responsabilidades que no dejaría en manos de cualquiera. Era, hasta su salida, una ficha clave en la relación del Gobierno con los partidos políticos y con distintos sectores del poder.

Benedetti por su parte fue clave durante la campaña. Fue el encargado de librar algunas batallas de las que Petro podría salir lastimado y que eran mejor dejar pasar. Tras la victoria en las urnas Petro lo designó embajador en Venezuela y le encargó la tarea de restablecer las relaciones con ese país, misión que el exsenador considera se cumplió en poco tiempo.

¿Habrá réplicas del terremoto?

El Gobierno adelanta 3 grandes reformas en el Congreso de la República. La de salud, la de pensiones y la laboral. La primera es la que más ha avanzado, pero los cambios propuestos cada vez pierden más apoyo en el poder legislativo y está en duda que logre pasar en las plenarias de Senado y Cámara.

De hecho, la Alianza Verde, uno de los partidos que respaldan al Gobierno, ha pedido que se archive la iniciativa y, por a esa solicitud se han unido algunos exministros como Alejandro Gaviria, y los partidos abiertamente en oposición.

Pero los problemas no son solo para el proyecto de salud, las reformas laboral y de pensiones aún no surten su primer debate y llegarán a las discusiones en comisión con un Gobierno debilitado políticamente, con la imagen del presidente en su peor momento y con una oposición al asecho para caer cuando el Gobierno dé el menor paso en falso.

¿Aprovechar un Gobierno débil?

Ante la crisis actual del Gobierno, la oposición tiene un escenario ideal para hacerlo ver aún más débil. Carlos Arias, Gerente de Comunicación Pública y Política de Estrategia y Poder, explica que “se han puesto a escarbar en las emociones de la gente para exacerbar el sentimiento de repudio y desconfianza, para generar deslegitimación”.

Sin embargo, si lo que quisieran es que el Gobierno lo tenga más complejo para aprobar los proyectos, Arias cree que en lo que deberían enfocarse es en “hacer una narrativa en la que se evidencie el proqué hoy temas neurálgicos como la educación y en especial la seguridad, por los errores y escándalos del Gobierno, han empeorado. Lo que deberían es dejar de centrarse en el escándalo como tal y centrarse en la falta de gestión, la falta de articulación y la falta de implementación de las pocas reformas que ha pasado el Gobierno, para evidenciar que más que la desfavorabilidad del Gobierno, la gente tiene más hambre, más temor por la inseguridad y más dudas en el tema de salud”.

Arias explica que eso supone dejar de concentrarse en el hecho puntual y mirarlo más global, “para explicarlo en una analogía, la oposición hoy está viendo la herida y le está echando más sal a la herida, y lo que debería ver es ¿por qué razón se fracturó el hueso a partir de la herida?, en el momento en el que muestren eso van a lograr una mayor penetración de lo que será el comportamiento electoral en lo que será una especie de “plebiscito a Petro”, el 29 de octubre”.

¿Qué dice la crisis de Petro?

Desde que se produjo la victoria de Petro en junio pasado, se habló de su dificultad para consolidar un equipo de gobierno. Incluso, se habló de su paso por la alcaldía de Bogotá en donde tuvo varios cambios de secretarios claves, solo Ricardo Bonilla, hoy ministro de Hacienda, se mantuvo en su cargo mientras la ley se lo permitió.

“Esto que pasa con Petro es inusual en cualquier tipo de Gobierno. Ha sido inusual en los últimos años, incluso en el de Duque, que todos pensaron que no habría un gobierno más malo en la historia. Estamos hablando de un Gobierno al que se le apareció la virgen con pandemia y ni siquiera en ese momento pasó algo como esto”, dice Arias sobre los cambios ministeriales que ya realizó Petro y ahora con la salida de sus funcionarios de confianza.

Además, concluye Arias que “mi lectura es que Gustavo Petro nos confirma que es el mismo que fue alcalde. No logra concertar equipo, busca gente que lo aplauda y cuando eso pasa es que se cometen los errores. Cuando usted tiene un comité de aplausos y no ministros o asesores que le puedan decir con criterio que se está equivocando pues esa gente que lo aplaude termina cometiendo errores por estar haciendo fanfarrias a todo lo que hace”.