El sensor de humedad del suelo que busca acelerar la digitalización del agro

Un proyecto desarrollado en Colombia, Honduras y Nicaragua pretende acercar a los productores de pequeña y mediana escala a tecnologías de bajo costo, pero que sean robustas y de alta usabilidad

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San Pedro Sula — El agro en América Latina se caracteriza por sistemas productivos de pequeña escala, donde la agricultura familiar representa cerca de un 80% de las unidades productivas.

A pesar de su importancia económica y para la seguridad alimentaria, este segmento presenta bajas tasas de adopción de tecnologías para productividad, limitado acceso a crédito, escasa conectividad a internet y alta vulnerabilidad al cambio climático.

En el contexto de América Latina y el Caribe, se han puesto a disposición de la agricultura numerosos métodos y tecnologías automatizadas para la medición de humedad del suelo de uso agrícola que permitan maximizar la producción, mejorar la calidad de alimentos, optimizar el uso del agua y promover el uso de tecnologías en la agricultura.

Sin embargo, su costo de adquisición y de implementación, y complejidad de uso, hacen que sean poco asequibles para los agricultores de pequeña y mediana escala, especialmente aquellos en el grupo de agricultura familiar de los países del continente.

Tecnología para todos

Teniendo en cuenta esta premisa, el proyecto regional Digitalización de la agricultura de pequeña escala surgió para proponer el desarrollo de una solución tecnológica adaptada para agricultores de pequeña y mediana escala para monitorear la humedad del suelo, que sea de bajo costo, alta usabilidad y robustez.

Sobre ello, Luis Sandoval, profesor asociado de agronegocios en el departamento de Agronegocios de la Escuela Agrícola Panamericana (Zamorano), ubicada a 30 kilómetros de Tegucigalpa, recordó las ideas que se le cruzaron al ver un drone volar en el salón donde se desarrollaba el Congreso Internacional de Innovación Tecnológica para el Sector Agropecuario (Agrotech), que organizó el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en marzo de 2019 en San Pedro Sula.

“Nos quedamos pensando quiénes están beneficiándose de toda esta revolución de la agricultora 4.0 que estamos experimentando. Habiendo trabajando en una empresa privada en la región, me di cuenta que el agricultor de pequeña escala y muchas veces de subsistencia, está quedándose fuera de esta revolución”, comentó Sandoval, en la Semana del Conocimiento que llevó a cabo el Fondo Regional de Tecnología Agropecuaria (Fontagro), en Mendoza, Argentina.

El profesor y líder del proyecto regional recordó que hace tres años comenzaron los acercamientos entre el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT) de Colombia, la empresa de agro digital Visualiti, y otras iniciativas, apoyadas de Fontagro, para desarrollar una solución tecnológica que llevara la revolución de la agricultura 4.0 a productores de Colombia, Honduras y Nicaragua.

Diseñamos una solución tecnológica que específicamente permitiera medir la humedad del suelo, siguiendo tres principios: robustez, para aguantar cualquier condición a la que se someta; de bajo costo, para que no sea una barrera que impidan el acceso de los productores; y de alta usabilidad, para abarcar la mayor cantidad de condiciones de suelo y cultivos”, explicó Sandoval.

El costo de los sensores de humedad de suelo de mediciones confiables oscila entre US$30 y US$900 de acuerdo con sus características de resolución, exactitud, solidez, principio de medición y marca.

Sin embargo, el proyecto se basa en reducir significativamente el costo de adquirir esta tecnología, en al menos US$180, de manera que esta tecnología esté mucho más cerca de las capacidades económicas de los productores de pequeña y mediana escala, quienes son la población objetivo del mismo.

Visualización creativa

Para el desarrollo de la herramienta, los investigadores fueron primero con los agricultores e hicieron con ellos un ejercicio de visualización creativa.

“Les dijimos ‘si ustedes pudieran soñar una solución tecnológica que les permita monitorear la humedad del sueño, ¿cómo se vería y cuáles serían las barreras que podrían limitar su adopción?’ y les dimos papel y colores para que plasmaran esa idea”, recordó Sandoval sobre el punto de partida del proyecto.

El resultado del ejercicio dio un sensor con la característica que mide humedad del suelo, puede enterrarse, quedar en campo por hasta seis meses y sin conectividad remota, pensando que muchos de los agricultores que esperan alcanzar no tienen internet en sus fincas y si la tienen, el costo es prohibitivo.

Luego de la etapa de prototipado, los desarrolladores hicieron mejoras significativas al modelo y se realizaron 90 replicas para instalar 30 en cada país, en múltiples cultivos, incluyendo café, caña, y hortalizas.

La solución tecnológica incorpora un sensor de humedad de suelo Soil Watch 10 de la empresa Pinotech y una capsula propietaria de Visualiti SAS diseñada a partir del ejercicio de visualización creativa y resultados de las pruebas piloto. La capsula es en sí, dos capsulas diferentes, una externa protectora, y una interna con el data logger.

Las principales características del modelo incluyen: encendido automático al conectar el sensor, autonomía de carga de seis meses y descarga de datos no remota de fácil acceso utilizando una tarjeta micro sd.

“Estamos recogiendo datos para ver si el sensor funciona como deseamos que funcione y sobre todo, viendo cómo los agricultores están interactuando con esta tecnología, que al final del día es nuestro principal reto, porque los agricultores con quienes estamos trabajando tienen bajos niveles académicos y condiciones limitantes”, agregó Sandoval.

Aunque la tecnología parezca un poco contraintuitiva y el reto de los agricultores es mucho, añadió el especialista, “el objetivo de esto es precisamente que el sensor sea la puerta de entrada a todo el tema de agricultura 4.0″.